
El portal dice "En su tremenda y joven vida todas son pérdidas. Sin embargo ella dice que no, que eso es falso, que su existencia es una suma incalculable de logros y felicidades pequeñas, o largas, pero cotidianas. María Lucía Tarayre padece Esclerosis Lateral Amiotróficas (ELA) desde hace 25 años, la misma enfermedad que ahora conocemos por los baldazos de ricos y famosos, o por el físico Stephen Hawking y su prolongadísima postración.
Y fueron todas pérdidas -al menos en el inconsciente de las personas sanas- porque, además de estar postrada, de necesitar ayuda para absolutamente todo, de no poder hablar ni comer, a lo largo de estos años y mientras se deterioraba, tuvo una hija, se divorció, su ex marido le sacó la tenencia de la nena, Tatiana; luchó para recuperarla, la ayudó a crecer y a que se fuera a hacer su vida a los Estados Unidos; cuidó a su hermano enfermo y a su madre anciana hasta que murieron, padeció la inseguridad -y no fue una sensación- cuando le robaron todos sus ahorros y una computadora adaptada especialmente para que pudiera comunicarse con el mundo, entre otras tragedias cotidianas".