
El Diputado provincial, por el Frente Renovador, Pablo Garate presentó un proyecto de ley en la Legislatura bonaerense referido a la educación emocional. Esta iniciativa apunta a una reforma de carácter cualitativo al interior del sistema educativo en la Provincia de Buenos Aires.
La baja calidad que se manifiesta en los resultados de pruebas internacionales en nuestro país, así como los altos índices de deserción en el nivel secundario tiene que ver, en parte, –según investigaciones actuales- con la falta de relevancia en los programas de estudio, de una formación en habilidades emocionales que permita la comprensión y adaptación a un mundo complejo y globalizado. En este sentido, los alumnos carecen de formación sistemática, relevante y actualizada en las denominadas habilidades socio emocionales que los preparen para trabajar en equipo, fijar y seguir metas y tener relaciones empáticas con su entorno. Formación que tiene un claro impacto en la vida comunitaria y democrática, como lo han probado estudios en y fuera de la Argentina.